VIDA
- TU MALA ACTITUD HACE MI DISCAPACIDAD
- 7 abr 2021
- 11 Min. de lectura
¿Quien soy? Bueno vamos por partes.
Nací en octubre de 1996 en un hospital de Madrid. Sí, soy de Madrid.
Nada más nacer le dijeron a mi madre “tu hija tiene una enfermedad y no sabemos cuanto va a vivir”.
A los 4 años pillé una pulmonía, lo peor que le podía pasar a una persona con insuficiencia respiratoria. Pero así fue. Estuve 4 largos meses en un hospital llena de cables, pero fueron los 4 meses más tristes y alegres de mi vida.
Tenía un médico, se llamaba Ramón, venía todos los días a verme y me dibujaba un reloj en la muñeca, me iba cambiando la hora todos los días, así aprendí a leer las horas.
Luego estaba mi abuelo, Antonio, Toñi para mi abuela. Abuelo para mi. Él trabajaba de albañil en el mismo hospital donde yo estaba ingresada. Se escapaba todos los días a verme, me hizo un triciclo de cuatro ruedas en el qué me iba con mi abuela Carmen (la que llama a su marido Toñi) todas las tardes al patio del hospital a montar en ese triciclo. Iba llena de cables y con un respirador pero me daba igual, era la niña más feliz del mundo.
Tras esos 4 meses en ese hospital salí de ahí con una traqueotomia.
A partir de ahí todo fue acostumbrarse, tengo infinitas operaciones que no os voy a contar porque es hora de hablar de ellos, mis fuentes de energía.
Mis abuelos, aquellos que han sido mis segundos padres, los que me han criado y malcriado de diferentes formas.
Luego están mis padres.
Julian, ingeniero de topografía, mi ingeniero favorito, el hombre de mi vida. En definitiva, el mejor padre que me podía haber tocado.
Mi madre, conocida como La Maru, conocida por los médicos como ‘la madre coraje’, la mujer de mi vida, la madre que me parió, mi jefa favorita, mi motor. La que al igual que mi padre, mueve cielo y tierra por sus hijas.
Sí, he dicho hijas porque me falta una integrante de la familia.
Mi hermana, María, con infinitos apodos, pero para mi es mi mayor apoyo, mi ejemplo a seguir, la que mueve cielo y tierra por mi. Aquella que se implica y me apoya en todas las decisiones que tome, ya Sean buenas o malas.
Y esto queridos y queridas es mi vida, ellos son mi vida.
Gracias a ellos por darme la VIDA.
Bueno os sigo contando.
A los 7 años me dieron mi primera silla eléctrica, me acuerdo que nada más cogerla me puse a gritar que era libre y a correr por toda la tienda. Mis padres y el de la ortopedia estaban por detrás gritándome que parase, que no llevaba cinturón y que me iba a caer. Pero me daba igual, porque era independiente. Llegó la hora de dejar de depender de alguien para ir a cualquier lado.
Tras 4 años con mi silla eléctrica, llegó un día en el que estaba jugando con mis amigos y mi hermana en el patio de casa. Jugábamos al escondite, la nueva moda era esconderse por los garajes y en los cuartos de las bicicletas, con pequeños escalones de por medio.
Iba sin cinturón, odiaba ponerme el cinturón hasta ese día.
Me caí, me rompí la mandíbula y se me cayeron tropecientos dientes. De ahí viene mi escasez de dientes.
Recuerdo la cara de mi hermana al verme en el suelo llena de sangre, le dijeron que trajera agua y su mejor idea fue traer agua con las manos en cuenco. Obviamente no traía ni una gota de agua, se le caía más de la mitad por el camino, pero lo intentaba.
Llamaron a mis padres, fuimos a urgencias.
En urgencias, 10 pinchazos para cogerme una maldita vía, mientras toda mi boca sangraba. Pero lo consiguieron.
A la semana siguiente empezaba mi primer día en el instituto, era mi primer día en primero de la ESO. No conocía a nadie. Pero me presenté, con la cara morada e hinchada, porque los primeros días son cuando se hacen los mejores grupos de amigos. Y los hice, esos amigos que hasta día de hoy mantengo.
Guillermo. El amigo mas loco que tengo. Junto al que he hecho las mayores locuras que se podía hacer.
Cristian. Ricitos de oro para los amigos. Compañero de suspensos. Compañero de quedarnos encerrados en los ascensores. Compañero de que nos castigaban de pie, y la mejor idea que tenía para solidarizarme con él era subirme la silla en medio de clase.
Raquel. La choni del barrio. Compañera de pellas. Compañera de locuras y borracheras adolescentes.
María. La marroquí. Una de mis mejores amigas hasta hace algún tiempo. La local coño.
Lidia. Mi rubia favorita. Más conocida como Lidiota. La loca del fabrik. Mi mejor amiga. Una que es VIDA.
María. Más conocida como Meni. La que tiene un megáfono por voz. Una de mis mejores amigos hasta hace algunos meses. Compañera de batallas, aunque ya no esté en mi día a día sigue estando en mi corazón y en mis pensamientos.
Daniela. La cubana. La persona más buena con la que te puedes encontrar. Pero ojito, que si la cabreas ya puedes correr. Uno de los mayores apoyos que se puede tener. Otra compañera de pellas.
Irene. Amiga desde el colegio. Una de las mejores compañías que he tenido. La vecina. Una de las personas que mejor me conocía. Ya no está en mi vida pero sigue estando en mi corazón y mis pensamientos.
Mikel. La pesadilla de mi vida. Amigo y novio, ya exnovio. Insoportable. Tengo un amor-odio hacia su persona. Sigue estando y seguirá ahí. Ellos han sido y muchos siguen siendo eso que yo denomino como VIDA.
Acabé la ESO, con dos años de retraso, numerosos partes de comportamiento por contestar mal, hacer pellas, por numerosos problemas personales.. pero acabada al fin y al cabo.
En ese transcurso de tiempo en el instituto aparecieron muchas más personas que a día de hoy sigo llamando VIDA.
Vladymyr. Más conocido como ‘Vladymyr una paja y a dormir’. Para mí Kovalsky. Mi ucranoide favorito. El mayor confidente que se puede tener. El loco de los coches. El más sabio de todos. Pero cuidado, que si le cabreas te revienta.
Lola. Podenca andaluza. Sí, es una perra. Mi perra. La más fiel de todas. La que abre puertas. Persigue conejos para jugar con ellos. La perra más sexy y atractiva que hay en este mundo.
Marco. Ay Marco. Madridista hasta las trancas. Fiel amigo. El mejor amigo. A día de hoy no he encontrado persona mejor que él. Pero ya os contaré, porque está historia es digna de un solo post.
Julio. Julito para los amigos. El que de mayor quería ser director de cine y lo consiguió en gran parte. Uno de los mayores confidentes que he podido tener. Su número de la suerte era el 7 (ya entenderéis este dato más adelante). El que lo que quería, lo conseguía. Hizo sus propios cortos, están en YouTube para aquellos que los quieran ver (os lo pondré en mis historias de Instagram). Mi historia de vida con él, también es digna de un solo post.
Alvaro. Más conocido como el Chorrita. Portero paquete. Fiel compañero de infinitos viajes. 11 años de VIDA con él. Una de mis mayores fuentes de energía.
Victor. El rubio guapo del equipo. Defensa, portero.. da igual lo que le eches que él se lo guisa y se lo come.
Alvaro. El Caballero. Otro de los mejores porteros que se puede tener. Tremendos paradones. Fiel y tranquilo hasta el final.
Cristina. MI Cristina. Confidentes de selección. La mejor compañera de habitación. Catalana de pura cepa y madridista. Orgullo de amiga y compañera.
Ramón. Mi Ramoncete. El qué disfruta viendo al Madrid. Con origenes de Ávila. Uno de los mejores amigos que tengo.
Encarna. Ay mi Encarna. Mi segunda madre en esa época de instituto. La que me ha salvado el culo en numerosas ocasiones. Fiel confidente. Mayor apoyo. Me ha visto llorar, reír, casi morir, morada, amarilla, sudada, moqueada, etc.
Piedad. La mejor profesora que he tenido y que me marcó un antes y un después en mi vida. Una PROFESORA de pies a cabeza.
Mari Jose. Primera entrenadora. Confidente hasta el final. Seleccionadora de la española. Fanática del hockey. Una de las más implicadas en este deporte. Ha sido y será mi empuje durante toda mi trayectoria como deportista.
Y ellos son otro cachito más de VIDA.
Bueno os cuento un poquito más sobre mi y aquello a lo que yo llamo VIDA.
Después de terminar el bachillerato y salir del instituto llegó mi etapa universitaria. Me tomé un año medio sabático, digo medio porque me metí a una carrera que no me gustaba nada, pero si aprobaba algunas luego al año siguiente me quitaba asignaturas. No aprobé ni una, fui dos días contados a clase.
Ese año vi que necesitaba a una tercera persona para que me apoyara en las cosas que no podía hacer por mi misma. Cómo llamar a un ascensor, subir a la renfe, al metro (los metros de madrid tienen escalones, sobre todo los de la línea 1 que era la que yo tenía que coger todos los días). Pedí la asistencia personal y tras mucha insistencia la conseguí, en el menor tiempo posible. Ahí conocí a personas que hoy en día llamo VIDA.
Mikel. Mi asistente favorito. El motero. El mayor apoyo que se puede tener en una persona. El que ha estado en los peores momentos, en los golpes más duros que me ha dado la vida. Pero también en los buenos.
Silvia. La tatuada más guapa de la tierra. Mayor apoyo y confidente. La loca del coño.
Marta. La catalana. Compañera de la universidad, amiga y confidente.
Vero. La futura enfermera canaria. La que se pone desde un chándal hasta de punta en blanco y lo lleva como le da la gana.
Raquel. La que tiene el pelo más largo que te puedas imaginar. La loca del iPhone, de la bmx y de las marcas. La que se embarcó en la aventura de venirse conmigo a Valencia.
Aida. Más conocida como la rastuda. Para mí la ratuda. Uno de mis mayores apoyos en Valencia. La loca de los batidos y de los aguacates. Una de las personas a las que hoy puedo llamar VIDA.
Fatou. La senegalesa loca. Ha estado en mis peores momentos en Valencia, me ha salvado el culo muchas más. Hace las mejores recetas que os podáis imaginar.
María. Más conocida como Meni. Sí, aparte de ser una de mis mejores amigas fue mi Asistente. Bendita paciencia la suya. Viva la calidad de amiga y la calidad de trabajadora.
Más tarde, con mis asistentes podía ir a la universidad, donde aparecieron muchas más personitas
Alba. Mi persona favorita en esas cuatro paredes. Me aguantaba en mis peores días. Una futura educadora social de pies a cabeza.
Eva. Bravo por ella. La pelirroja loca. Otra que me ha aguantado hasta la saciedad y la que se reía de mi y de mis desgracias en clase.
Juanjo. El rubiales. Maravilloso educador social y mejor persona. El que está ahí siempre que se le necesita. Un pilar en mi vida.
Marta. La catalana. Sí, además de ser mi asistente fue mi compañera de batallas dentro de esas cuatro paredes .
Lucia. La valenciana. Mi rubia favorita. La que se subía a mi Ferrari y me gritaba ‘Dale gas Sara que llegamos tarde’. Lucia. La otra. Me sacaba sonrisas hasta en los peores momentos.
Amanda. La de Vallecas. La loca del yoga. La que te sacaba de un apuro en cualquier momento.
Álvaro. Uno de los mayores apoyos que he tenido y tengo ahí dentro.
Marina. La vasca. La morenaza y tatuada. Otra loca del yoga. Nunca sabes por dónde te va a salir.
Irene. La que siempre está ahí cuando se la necesita. La que nos corregía todos los trabajos.
Mientras todo esto pasaba, mi vida seguía fuera de esas cuatro paredes.
Conocí a mas y más personas.
Ariz. El tío de los coches. Amigo y más que eso. Uno de mis mayores confidentes. No voy a contar más pero a él a día de hoy le sigo considerando VIDA.
En el hockey seguía creciendo y me relacioné con más y más gente.
Toni. Papi Toni. El capital de la selección. El qué sabe lo que te pasa en cualquier momento con solo mirarte. El qué da consejos de papá.
Josemi. Ay Josemi. También conocido como JM o Casadin. Una de las piezas fundamentales en este deporte.
Asier. El de la silla rápida. El que te mete un gol por donde menos te imaginas.
Jordi. La T de moda. El que te hace unos quiebros que te quedas loco. El crack de las palancas.
Alex. El mejor capitán que puede tener un equipo como Alcobendas. Una de las mejores personas que hay en ese equipo. El chico de los contactos.
Arnau. Es de pocas palabras. Pero abre la boca y te quedas con la boca abierta.
Salvador. Nuestro Salvador en Praga y lo será en Finlandia. Uno de los mejores entrenadores con los que me he topado en estos 11 años que llevo jugando al hockey.
Cristian. Ay Cristian. El presidente de un equipo. El listillo. Se ha convertido en pocos meses un apoyo incondicional.
Tras unos 2 años de carrera decidí irme un año a Valencia, a estudiar y jugar al hockey. Ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Porque esa ciudad me ha dado lo mejor que tengo hoy en día.
Patricia. Más conocida como La Patri. Para mi es Súper Patri. La más increíble que hay. Uno de mis mayores apoyos que me ha dado esa ciudad y ese equipo.
Rafa. RAFAEL. Mi Rafus. Lo mejor de mi vida. Mi cascarrabias. Fallero de pura cepa. Llorón y mi apoyo incondicional.
Juanma. El capitán cerebrito. El toca huevos. Del que te puedes esperar cualquier cosa. Un apoyo incondicional. Lleva toda su vida jugando al hockey y es un puto amo.
Gabi. El mejor T-Stick de españa. Mi ejemplo a seguir desde que empecé en este deporte. El listillo del equipo.
Keny. El senegalés del equipo. Le encanta la fiesta. Mi mayor compañero de borracheras.
Antón, Tono, Antonio. Tiene infinitos nombres, para mi es Antón Pirulero. Un vergonzoso de pies a cabeza al que me encanta ponerle colorado.
Gemma. La que cambia más de color de pelo como de bragas. La loca de los tintes. Mi vecina de abajo. La mayor confidente que se puede tener en esa residencia.
Carmen. La otra gemela. La loca de los tatuajes. Se ha convertido en otro pilar importante en esa ciudad.
Alex. El novio de Carmen. Fanático de las bicis. Uno de los mejores confidentes que te puedes encontrar. Me ha salvado la vida en numerosas ovaciones.
El padre de Patri. Ay mi mecánico favorito. Mi mayor fortaleza en esa ciudad. El que me ha arreglado la silla en menos de lo que te imaginas. Mi salvador 2.0.
Sergio. El entrenador del Levante. El de las tácticas. El qué se saca ejercicios hasta de debajo de la manga.
Caye. Cayetana. La de Navarra. Uno de mis mayores apoyos en esa ciudad. La he enganchado al hockey.
Sheyla. La rastuda hippie. La maniática de las redacciones en los trabajos. Te salva el culo en cualquier momento.
Toni. El de Requena. Al que los de la universidad le tienen manía. El gritón. El futuro congoleño
Josevi. Jose Vicente. El de la huerta. El que está ahí cuando se le necesita.
Lucia. Más conocida como Luzas. La rubia hippie. Maravillosa persona y mejor apoyo.
Ampi. Amparo. La que se queda conmigo hasta altas horas de la noche estudiando o simplemente hablando. Uno de mis mejores descubrimientos de Valencia
Juan. El novio de Gemma. El argentino. El que te diseña ropa en un momento. El loco de las zapatillas.
Loli. La madre de las gemelas. La que me ha salvado el culo en numerosas ocasiones. Mi segunda madre Valenciana.
Bea. La Bea. Fisio y amiga. La que te dice que no lleves los tobillos al aire porque sino vas a coger frío.
Alba. La que pinta cuevas. Uno de los mayores apoyos que tengo actualmente. La que este confinamiento lo único que hace es pasarme nenes y sacarme infinitas sonrisas.
Daniel. El Dani. El árbitro catalán. Al que intento comprar para que pite faltas a mi favor pero no hay manera.
Helena. La Helen para mi. Habla por los codos pero la quiero como no tenéis idea. La corredora de San Silvestres vallecanas.
Ente tanto me apunte a un curso de monitor de ocio y tiempo libre donde conocí a personas que hoy por hoy siguen siendo VIDA.
María. La loca del coño. Hoy por hoy sigue siendo mi apoyo incondicional. La que me da el visto bueno y Dino, NEXT.
Lucas. El hippie del grupo. Te toca el ukelele y te esquía lo que le pidas.
Ana. Mi Ana. Mi persona favorita. La bisexual de moda. Otra loca del coño.
Raquel. La del pelo largo. Rachel para mi. Además de mi asistente fue mi compañera en este maravilloso curso.
Sara. Barru. La rubia loca. Está más loca que todos nosotros juntos. Pero oye, las risas eran y son increíbles.
Pola. La gallega. Te habla lo que le pidas.
Martin. El catalán de moda. El rubiales del grupo.
Sonia. La bailarina. Te baila desde un perreo hasta un tango.
Julia. Para nosotros Juls. La que siempre llegaba tarde.
Adri. El enfermero de Oporto.
Amparo. La extremeña. Residente en Madrid. La que apuntaba todo en una libreta. Si tenías dudas sólo tenías que preguntarle a ella.
Laura. La relaciones. Te empieza a hablar en inglés cuando menos te des cuenta.
Helena. La que vivía en un pueblo muy muy lejano de Madrid.


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